Salud Inclusiva y Digna
Ley a reformar: Ley General de Salud
Propuesta desarrollada:
En un país tan diverso y rico en culturas y tradiciones como México, no podemos permitir que ningún grupo siga siendo minorizado, ni quede relegado o ignorado. La salud es un derecho fundamental, y todas las personas merecen ser tratadas con dignidad, respeto y, sobre todo, con conocimiento.
Propongo que los protocolos creados por el IMSS y la Secretaría de Salud para la atención de la salud de las personas LGBT+ no solo existan en papel, sino que sean una realidad palpable en cada rincón de nuestro sistema de salud. Es esencial que estos protocolos sean difundidos masivamente, que lleguen a cada médico, enfermera, administrativo y personal de limpieza. Todo el personal de las instancias públicas de salud deben conocerlos, aprenderlos y aplicarlos. Porque la ignorancia puede ser una barrera más grande que cualquier prejuicio.
Además, no podemos quedarnos en el atolladero. La ciencia avanza, la sociedad cambia, y nuestros protocolos deben adaptarse a estos cambios. Por ello, es vital que se acepte la actualización ya trabajada de ambos protocolos, asegurando que estén al día con las mejores prácticas y conocimientos actuales.
Para lograr esto, es necesario reformar y fortalecer la Ley General de Salud, garantizando que la atención a la salud de las personas LGBT+ no solo sea inclusiva, sino que esté basada en el conocimiento y el respeto. Además, se deben asignar fondos específicos para la capacitación del personal de salud en estos protocolos y para campañas de difusión que lleguen a todo el país.
Como decía el querido Pepe Mujica: "La diversidad no es una amenaza, es una riqueza". Asegurémonos de que nuestro sistema de salud refleje esta riqueza, tratando a cada persona con la dignidad y el respeto que merece. Porque un México inclusivo es un México más fuerte.
Justificación de la Propuesta: Salud Inclusiva y Digna
En un país tan vasto y diverso como México, donde cada persona es un mosaico de culturas, tradiciones y experiencias, no podemos permitir que la salud, ese derecho inalienable, se vea empañada por la ignorancia o el desconocimiento. Cada persona, sin importar su identidad o preferencia, es un pilar de nuestra sociedad y merece ser tratada con la dignidad y el respeto que otorga el simple hecho de ser humano.
Necesidad de la Propuesta
La salud no conoce de géneros, orientaciones o identidades; sin embargo, el sistema a veces sí. Es imperativo que los protocolos de atención para la comunidad LGBT+ no sean meros documentos en un estante, sino herramientas vivas, conocidas y aplicadas por todos en el sector salud. La capacitación y la difusión no son opciones, son necesidades. Porque cada vez que profesionales de la salud desconocen o ignoran estos protocolos, es una persona (o muchas) que no recibe la atención que merece. Además, en un mundo en constante cambio, es esencial que estos protocolos se actualicen, reflejando las realidades y necesidades actuales de la comunidad.
Beneficios para la Nación y la Sociedad
Atención de Calidad: Al capacitar al personal de salud sobre estos protocolos, garantizamos una atención médica de calidad, basada en el respeto y el conocimiento.
Reducción de Discriminación: Al difundir y aplicar estos protocolos (y los nuevos que vayan a crearse), reducimos casos de discriminación y maltrato en el sistema de salud hacia la comunidad LGBT+.
Fortalecimiento de la Cohesión Social: Al reconocer y atender adecuadamente la diversidad, fortalecemos los lazos de unidad y respeto en nuestra sociedad.
Promoción de Derechos Humanos: Garantizamos que los derechos humanos de todas las personas sean respetados, independientemente de su identidad de género o orientación sexual.
Mejora en la Salud Pública: Al ofrecer una atención adecuada y sin prejuicios, mejoramos la salud general de la población LGBT+, lo que se traduce en una sociedad más sana y fuerte.
Como solía decir Pepe Mujica, "La libertad no es hacer lo que uno quiere, sino lo que uno siente". Asegurémonos de que cada mexicano sienta la libertad de ser quien es, y de recibir la atención médica que merece. Porque un México inclusivo es un México más fuerte y unido.